Con apenas seis meses laborando en El Nacional, esta joven fue sorprendida al ser premiada (con diploma y cheque por Bs. 500.000) por su esfuerzo y desempeño en el departamento de empresas y negocios de dicho periódico. A sus veintidós años logra transmitir una seguridad única con respecto al camino profesional que ha decido emprender y no es en vano, pues ha demostrado poseer un gran talento para la escritura y el ajetreado oficio del periodista. Sus primeros pasos fueron de la mano del conocido Semanario CCS y de Letras, donde la vimos nacer y crecer hasta dejar el nido para comenzar a jugar en las grandes ligas.
En octubre de este año Karina iniciará el noveno semestre de su carrera y aunque eligió irse por la mención de audiovisuales en ningún momento piensa abandonar su trabajo en prensa pues, según ella es algo que le apasiona. Sobre todo ahora que ha perdido el miedo y trabaja muy bien bajo presión.
A la hora de decidir que estudiar, confiesa que dudó entre Letras o Comunicación Social, pero a la final eligió la segunda por su afición por la narrativa y la escritura del nuevo periodismo, género que da mucha más libertad y permite utilizar la creatividad sin perder la veracidad.
Su mayor deseo es llegar a la televisión, pero no delante de las cámaras, sino detrás, como productora o directora de programas, además le encantaría conducir un espacio radial. Para Lizcano, un comunicador social debe ser un crítico y curioso incansable, un profesional integral capaz de asumir lo que hace como parte de su vida y por sobre todo con una ética impecable que logre trasmitir al público que lo que esta diciendo es verdad.
A Karina le encanta la fotografía y viajar, espera muy pronto comprarse su cámara profesional para matar unos cuantos tigritos con ella. Lizcano, señala que cada uno de sus jefes la ha enseñado a que las cosas se hacen bien o no se hacen, y esto la ayuda cada día a emprender su trabajo con mayor entusiasmo. Para ella es un orgullo que aprecien y reconozcan su labor, y más aun cuando sabe que en realidad no le ha tocado fácil.
Periódico universitario Letras, edición # 426