(Miguel Prieto/ UCV) En marzo de 2002, cuando Philip Rosedale, fundador de Linden Labs, creó Second Life, seguramente no imaginaba su expansión vertiginosa. Hoy, la sede de los laboratorios Linden tiene 3.000 servidores trabajando a toda máquina para más de dos millones de internautas que viven otra vida. “Mi nombre es Migue Oh. Nací el 14 de Diciembre de 2006. Lo primero que vi cuando entré en Second Life (SL) fue la Isla del Nacimiento, allí se aprende a dar los primeros pasos”, relata Manuel Quilarque, estudiante de Letras de La UCV y usuario del programa. ”Aprendí a andar, aprendí a volar, aprendí a moverme en un mundo de dibujos animados. Vi a otros avatares —así se denomina a los personajes— y me acercaba a todos. Al principio no conocía a nadie, pero luego descubrí que hay varias formas de mantener una conversación tanto pública como privada”.
Diego, como muchos usuarios de Second Life, una vez que entró en este mundo virtual, le fue muy difícil apartarse.” Me devoraba la impaciencia por conocer más de aquello. Conocí museos, parques, universidades, escuelas, discotecas y muchísimo más”.
Otro motor está relegando a la curiosidad en la evolución de SL: el dólar linden (L$), que se puede adquirir teniendo tarjeta de crédito o consiguiendo algún empleo. Hay de los más variados como limpiar vidrios, trabajar de guardia, stripper, etc. Estos Dólares Linden se pueden cambiar por dólares americanos o viceversa. El cambio está a 300 L$ por un dólar americano (Bs. 2.150)
Second Life no deja de ser una válvula de escape para todo aquel que entre con carencias o precise descargar frustraciones. Sociólogos y psicólogos ya han empezado a estudiar este fenómeno, que está alcanzando en poco tiempo dimensiones gigantescas.
En su sede de San Francisco (EE UU), Linden Labs se ve desbordada para poder sostener el programa porque faltan servidores que alimenten adecuadamente el sistema. Hay ya de hecho análisis de expertos que auguran que el calentamiento de la economía de SL será insostenible aquí a poco tiempo. Es posible. Nadie dijo que la segunda vida fuera perfecta.
+ información: http://secondlife.com/
Periódico universitario Letras, edición # 426
Me gustaria conocer la persona que escribio este articulo en vida real