Ricardo Angulo, estudiante del 3er año de Ingeniería en Materiales en la USB, es uno de los fundadores de Trapo Sucio, una neurona que nace para establecer una estructura adecuada para el movimiento estudiantil, que les permita, a la larga, continuar al pie de la lucha. Son 16 estudiantes los que integran esta neurona. Provenientes de distintas universidades como la UCV, USB, UCAB, USM y la UPEL, estos jóvenes se unen para luchar en pro de un país con sólidos valores democráticos y un respeto firme de los derechos humanos. Desde hace tres meses se encuentra trabajando arduamente para elevar su voz de protesta en los países vecinos, que desconocen los recientes eventos políticos que afectan al país.
Este año, la agrupación está trabajando en la redacción de un documento, sustentado en un video, que demostrará, cronológicamente desde el año 1999 hasta 2007, los continuas violaciones de los derechos humanos y del problemático caso del Ejecutivo contra los medios de comunicación. Este archivo estará respaldado por las firmas de los integrantes de diversos movimientos estudiantiles y de las máximas autoridades de algunas casas de estudios del país.
Trapo Sucio no cree en bipartidismos, ni en la discriminación política, creen en la pluralidad y en la reconciliación nacional que según Angulo es importante para estabilizar al país. Esta es apenas una neurona de las veinticuatro que ya se encuentran registradas en Caracas, no todas tiene proyectos específicos, algunas trabajan con las comunidades de los barrios para tratar de crear líderes.
Para Ricardo es importante conectarse con el momento que vive Venezuela, es por ello que decidió involucrarse en el movimiento estudiantil, para tomar participación directa, para marcar una diferencia. Mientras Trapo Sucio trabaja para lograr una mejor Venezuela, este joven ocupa su tiempo libre en practicar deportes, como el fútbol, jugar computadora o salir en las noches con sus amigos para bailar salsa casino.
Periódico universitario Letras # 428