Nov
30
Archivado en Editorial por María Alejandra Escobar

logo Letras¿Te gusta que tu pareja decida que helado te comes?, ¿Te podrías la ropa que alguien elige para ti sin siquiera emitir opinión? ¿Te gusta que los panas elijan la película que vas a ver sin preguntarte? Lo más probable es que tu cabeza se mueva de izquierda a derecha en claro signo de negación, mientras lees esto. Y es que la verdad hemos aprendido a defender como fieras los pequeños espacios de decisión personal, sabiendo que simplemente tenemos derecho a decidir.Lo extraño es que mientras el sabor de un helado o dos horas en el cine con la más malosa de las películas, no nos puede cambiar la vida, la participación electoral sí. Lo más extraño aún, es que muchos no le damos la debida importancia pensando simplemente que somos victimas de las circunstancias históricas (Que no tenemos que participar porque otros ya lo están haciendo, que nuestras ocupaciones personales son más importantes que nuestro deberes sociales). Pero lo entendamos o no, ir a votar es la forma más inteligente y coherente de expresar cuanto nos gusta la democracia.

La apatía es una forma de cáncer social silencioso, progresivo y fatal. Y aunque todos tengamos mejores o peores razones para dudar, para quedarnos arropaditos en la cama el próximo domingo o simplemente para irnos a la playa olvidándonos del mundo, hagamos un esfuerzo más y salgamos a votar. Un dedito coloreado de azul al final del día nos dará la satisfacción de decir que desde el papel que nos tocaba jugar hicimos lo correcto.

Vota por quien quieras, pero vota.

Hay una frase que dice que si das la pelea puedes perder, si ni siquiera lo intentas, ya perdiste. Yo estoy de acuerdo. ¿Y tú?

María Alejandra Escobar
Editora

Texto publicado originalmente en:
Semanario CCS. Edición 142.
www.somosccs.com/blog



Comentarios:
1 Comment Archivado en "El domingo mójate el dedito"
Marcos el November 30th, 2007 a las 4:59 pm #

Que buena editoraial.

Cada vez que una decisión clave o difícil se presenta en mi vida, pienso en un famoso griego quien caviló sobre la vida; específicamente, si una vida sin inspección realmente valdría la pena en vivir. ¿Valdría la pena en levantarte cada mañana cuando no hace falta tomar ninguna decisión, ni siquiera tomarla? La verdad es que Aristotle no cavilaba mucho sobre el tema, porque él se dio cuenta (igual que todos los hombres pasando por la crisis de los 40) de que vivir según las decisiones de otro significa ser prisionero en la vida. Somos afortunados de tener el poder y la voz de determinar nuestro futuro.

Así que para que sigamos decidiendo que helado tomemos; para que sigamos poniéndonos la ropa que nos guste; para que no lleguemos a los 40 y darnos cuenta de que nuestra vida este bajo control de otro hombre, otro hombre que mojó su dedito en las elecciones mientras que estuvimos pintando la pared de una amiguita en Facebook…votemos.


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