(Juan Carlos Ballesta) El quinteto británico Radiohead es quizás la más desafiante banda del planeta, una condición que acaba de consolidar con la edición del nuevo disco, In Rainbows (2007). No se trata sólo de la vanguardista forma de abordar la música pop, sino también de una visionaria y arriesgada visión del negocio de la música. Su independencia, creatividad y la gran popularidad ganada sin otorgar concesiones innecesarias, nadando contracorriente, han puesto a la industria discográfica de cabeza.
Cuando “Creep”, una de las canciones de su primer disco Pablo Honey (1993), cargada de ansiedad y angustia, se convirtió en un himno generacional muchos creyeron que Radiohead sería un banda de un solo éxito. Pero, el segundo trabajo, The Bends (1995), se encargó de demostrar que la carrera hacia el olimpo apenas comenzaba. De “Creep” a In Rainbows (2007), hay un mundo de cambios, retos, sorpresas, imaginación, grandes canciones, admiración y libertad.
Hace justo diez años se editó Ok Computer (1997), una de las obras capitales de la historia de la música pop. Ed O´Brian (guitarra, coros), Johnny Greenwood (guitarra), Colin Greenwood (bajo), Phil Selway (bateria) y Thom Yorke (voz principal, guitarra, teclados) podrían haber optado por repetir la exitosa fórmula, pero en cambio decidieron apostar por el riesgo.
El pasado 10 de octubre ocurrió un fenómeno que sentará las bases de lo que vendrá y cuyos pasos muchos artistas seguirán. Radiohead ofrecía su nuevo material a través de su página en internet, sin intermediarios de ningún tipo. La noticia, colocada días antes en su austera página oficial, se regó como pólvora y en apenas unas horas desató una gran ansiedad entre los fans, tras cuatro años de espera. Antes, las manifestaciones de histeria ocurrían en los aeropuertos, calles, teatros y discotiendas, ahora el canal para la la locura colectiva son los cientos de webs alrededor del mundo. El revolucionario anuncio propone la posibilidad de descargar las diez canciones que componen In Rainbows pagando por ellas el precio que cada quien considere justo, incluso la opción gratuita. Aunque no todo es perfecto, ya que la codificación en formato mp3 se hizo a 160kbps, de mediana calidad. Como era previsible, el site ha recibido millones de visitas en unos pocos días. Además de la descarga, se ofrece el tentador discbox que por 40 libras se fabrica a pedido, un precio que muchos pagan con gusto por un set que además del disco oficial, incluye un segundo CD con más canciones nuevas, dos LPs, folletos, letras, postales y una cuidada presentación. Más allá de la polémica y consideraciones extra-musicales, In Rainbows es un soberbio trabajo lleno de guiños a su pasado y la mirada puesta en el horizonte. Sin duda, uno de los discos del año.
Muchos ejecutivos discográficos se retuercen en sus butacas, sin entender aun que las formas de consumo musical han variado sustancialmente en los últimos años y que ahora la verdadera ganancia ya no está en la venta de discos. Por primera vez los músicos y aficionados comienzan a poner las reglas. En ese sentido Radiohead ya había experimentado en las giras de Kid A (2000) y Amnesiac (2001) formas de mercadeo distintas a las tradicionales con una red de páginas webs administradas por sus fanáticos que funcionó como efecto multiplicador. Radiohead escribe la historia.
+ información: www.32puertas.com
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