(Dr. Martín Zapata / rector UCSAR) Más que una celebración, el Día Internacional de la Mujer es la fecha en que las féminas del mundo les recuerdan a los pueblos que sus derechos deben ser respetados, así como su participación en la vida política, económica y cultural de las sociedades. El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, una fecha memorable, con la cual se pretender rendir un pequeño tributo para esas féminas regias que han luchado, a través de los años, por defender sus derechos, esos que frecuentemente son olvidados y vulnerados por una sociedad injusta y patriarcal.
Sin importar su raza, religión o lengua, las mujeres de los cinco continentes se unen para recordarle al mundo su valor en la historia y el papel protagónico que han desempeñado en la configuración de estructuras sociales más justas, dignas e igualitarias.
Mucho se ha escrito acerca del origen de esta fecha. Algunos estudiosos aseguran que en el año 1910, la alemana Clara Zetkin (integrante del Sindicato internacional de Obreras de la Confección), durante el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, Dinamarca, propuso la conmemoración de este día en memoria de las 129 obreras que murieron quemadas en una fábrica textil de Nueva York, por exigir igualdad de salarios y una jornada laboral de 10 horas.
Cuando se celebró el primer Día Internacional de la Mujer en 1911, más de un millón de féminas participaron públicamente. Además del derecho al voto y a ocupar cargos públicos, demandaban el derecho a trabajar, la enseñanza vocacional y el fin de la discriminación laboral.
Otras investigadoras, como Ana Isabel Álvarez, en su artículo: Los Orígenes y la celebración del Día Internacional de la Mujer, 1910-1945, publicado en el año 1999, asegura que ésta es una visión errónea del origen del homenaje a la mujer, porque se desea colocar como un acontecimiento aislado ocurrido en un país y, por el contrario, se debe encuadrar en un contexto histórico e ideológico mucho más amplio.
Diferentes acontecimientos ocurridos a través de los años y diversas acciones que desarrollaron los movimientos feministas, son desconocidos por las generaciones actuales y, por tal motivo, sus aportes en la lucha de concretar un Día Internacional de la Mujer son excluidos de la historia.
Álvarez asevera que, “las referencias sobre el origen de la celebración del 8 de marzo que se basan en el incendio de la fábrica en Nueva York o en la manifestación de las trabajadoras, son falsas debido a la manipulación de querer silenciar el verdadero origen de esta festividad”.
Según sus investigaciones no existen pruebas concretas de que estos hechos ocurrieran, debido a que las fechas no concuerdan. Por el contrario, para ella, el Día Internacional de la Mujer tiene su origen indiscutible en el movimiento de mujeres socialistas de finales del Siglo XIX.
Gracias a muchas féminas socialistas que trabajaron para cambiar la historia, hoy el camino es más viable. Mujeres como Rosa Luxemburgo, quien representó el movimiento obrero alemán y polaco, edificando los cimientos de una lucha revolucionaria del proletariado con su desbordante humanidad y compromiso, construyó el camino para ganar esta batalla hacia la igualdad.
En conclusión, la Historia está llena de mujeres valerosas que han sido fuente de inspiración para que sus sucesoras sigan en la lucha incansable de un trato igualitario. Venezuela también se ha integrado en esta causa. Así, después de décadas de dictaduras y democracia, nuestras compatriotas se volcaron a la consecución de los derechos postergados. La conquista del derecho al voto en igualdad de condiciones a los hombres, el paso de la democracia “representativa” a una protagónica y participativa con la llegada de la Revolución, la inclusión de la mujer como eslabón fundamental en el actual Gobierno, han traído consigo la apertura de una serie de cruzadas que quedan reflejadas en la participación protagónica de las mujeres en el proceso constituyente de 1998 y que se encarnan legalmente en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999.
Buena parte de los logros de las venezolanas se reflejan en el articulado de la Carta Magna, texto en el cual se reconoce el trabajo del hogar como actividad económica que crea valor agregado y produce riqueza (Art. 88), el derecho a decidir libre y responsablemente el número de hijos e hijas que se deseen concebir (Art.76) y el artículo 21, en el cual no se permite la discriminación de ningún tipo sea de raza, sexo o credo.
Todavía en algunos países se comenten atrocidades en contra de las mujeres, tratándolas como mercancía, humillándolas al extremo que no pueden opinar, cercenándoles todos sus derechos, por eso el Día Internacional de la Mujer, más que una celebración es un recordatorio de todas esas voces que todavía gritan igualdad de género y exigen respeto por sus derechos; por ellas debemos seguir en pie de lucha.
+ información: http://www.santarosa.edu.ve/